Las vacunas y sus beneficios

En 1796 se creó la primer vacuna y a partir de ese momento existió una nueva forma de proteger la salud de todos los seres humanos, tanto, que cada año las vacunas salvan millones de vidas y los índices de mortalidad han disminuido en todo el mundo.

En la actualidad existen diferentes mitos y noticias falsas asegurando que las vacunas dañan la salud de las personas. Esta desinformación genera la posibilidad de que enfermedades erradicadas como la viruela, regresen con un brote más agresivo. Al contrario de lo que se cree, la difteria, tos ferina y poliomielitis, casi han desaparecido gracias a que las vacunas se siguen aplicando y esto impide que el virus se esparza.

¿Cómo funcionan las vacunas?

Las vacunas preparan al organismo para poder defenderse por sí solo cuando un virus o bacteria lo invaden, y esto se logra exponiendo al cuerpo a una cantidad muy pequeña de virus que ha sido debilitado, después el sistema inmunológico aprende a reconocer y a atacar al agente extraño, así, cuando el virus quiera atacar el cuerpo lo rechazará inmediatamente o tendrá una infección en menor cantidad a la esperada.

Los recién nacidos, bebés y niños pequeños están expuestos constantemente a virus de sus padres, amigos, y en general, del medio ambiente. La mejor opción para evitar que se enfermen y exponerlos a un riesgo mayor, es vacunarlos en el momento indicado, esto quiere decir que debe existir un equilibrio con la edad del paciente, ya que si se vacuna demasiado pronto, el sistema inmunológico no reaccionaría adecuadamente pero si se pospone es probable que el niño se enferme antes de ser vacunado.

Tampoco existe riesgo si diferentes vacunas se aplican al mismo tiempo, como es el caso de la triple viral, ya que son dosis pequeñas que el cuerpo del niño puede controlar perfectamente. En resumen, las vacunas sí benefician al cuerpo y lo protegen.